Cuando nuestra vida esta en caos, todo patas para arriba, las cosas no salen bien, necesitamos mil cosas, no tenemos tiempo para nada, etcétera, es sinónimo de que nuestras emociones también necesitan ordenarse.

Pero si en la escuela no teníamos la materia “Ordenar emociones”, ¿cómo demonios podemos hacerlo?, tranquila, para eso está tu amiga Ingrid, jaja, que ya tuvo su mundo patas para arriba, que ya visitó a todos los especialistas del mundo mundial y ahora lo que quiere es decirte cómo hacerlo.

Las cosas de nuestra vida son un reflejo de lo que pasa adentro nosotros y sí, ya sé que ahora estás pensando que cómo demonios está dentro de ti ese jefe tóxico, la suegra que sólo sabe de fregar o el vecino que se la pasa haciendo ruido, etcétera.

Lo que quiero decir es que si hay caos afuera en tu vida es porque hay caos dentro de ti, a diferencia de lo que creemos con respecto al caos que pensamos que es como un huracán y ya, el caos es cambio. Cuando nuestra alma quiere un cambio, cuando quiere salir de su zona de confort, cuando sabe que puedes con algo más grande y mejor, cuando está cansada de que estés en el mismo nivel donde no eres feliz tu vida entra en un caos.

Y necesitas equiparte, como cuando entras a un nivel distinto de la escuela, donde requieres de nuevo material y libros más complejos, así también debes armarte de lo que vas a necesitar para cursar por el caos sin morir en el intento.

Por eso te voy a dar algunas ideas que te ayudarán, te adelanto que si lo ves así por encimita pensarás que estoy loca de remate y que eso de ninguna manera ayudará, pero te pido que confíes en que por alguna razón estás leyendo este texto y que, sobretodo, no pierdes nada probando por eso te invito a que lo intentes.

Primero: El hogar 

Tu casa, tu hogar, es una extensión de tu cuerpo, tu alma, tu espíritu y por lo tanto es parte fundamental de tu vida. ¿Cómo la tienes? ¿Desordenada, descuidada? ¿Hace cuánto tiempo que no sacas todas esas cosas que no usas? ¿Cuántas cosas has acumulado ahí que ya no te sirven? ¿Guardas cosas rotas o en mal estado?

Si lo acumulas en tu casa lo acumulas en tu vida. Así de simple. Mary Kondo en su libro, “La magia del orden”, te sugiere que sólo conserves lo que te hace feliz y que te deshagas, agradeciéndoles primero, de todas las cosas que guardes porque: "Esta nuevo, me lo regalo Fulano o Sutano", "algún día me puede servir", "me trae recuerdos", elige cosa por cosa y sólo conserva lo que te haga feliz.

Por cierto, te recomiendo el libro o la serie de Netflix si quieres más detalles.

Segundo: Consigue una agenda de papel

Compra una agenda de papel, sí, de las de antes. Ahora apunta ahí todos tus pendientes, cumpleaños, citas, etcétera. En el cel es un poco más difícil programar una semana equilibrada porque no se alcanza a ver todo en perspectiva. 

Te puedo decir que desde que lo hice cambió mi vida. Ya no saturo días de cosas porque al verlo completo me doy cuenta de lo que sí me conviene hacer y de lo que no.

Tercero: Una libreta para apuntar cosas

Lleva contigo a juntas una libreta pequeña donde puedas apuntar todo lo que surja o se te ocurra en un momento determinado, luego podrás acceder a esa información cuando la necesites. Genera mucho estrés necesitar algo de información y no tenerla. Es importante que entiendas que la libreta de apuntar cosas y la agenda son dos cosas distintas.

Cuarto: Las comidas

Organiza tus comidas, de acuerdo a tu agenda checa si te dará tiempo de tener lo que necesitas para tus cinco comidas básicas: Desayuno, colación, comida, colación, cena (comer cada 3 horas).

Al programarlo puedes tener listo en tu bolsa, oficina, auto, colaciones saludables para cuando tengas hambre. Si no lo haces, comerás lo primero que encuentres en el camino que seguramente será algo lleno de azúcar y calorías o comida chatarra que no te alimenta nada.

Una noche antes, así como preparamos las loncheras de nuestros hijos con los tupper en el refri para el día siguiente, hazte una lonchera para ti también. Y si no tienes dónde comer sano prepárate una ensalada o algo sano para comer y no olvides que, pase lo que pase, tienes que salir de casa ya desayunado, salir con hambre hará que empieces mal el día.

Quinto: Cuida tu energía

Todo lo que entra por tus ojos, oídos, casa, cuenta bancaria, todo entra a tu energía por lo tanto a tu vida. Cuida la calidad de lo que lees, ves, escuchas. Los contenidos que sólo hablan del dolor o de lo más oscuro de las personas nublan tu visión, lee cosas que te hagan bien que nutran tu vida.

Así como hay comida chatarra hay contenido chatarra, aléjate de chismes, violencia, personas mal intencionadas, tóxicas e infelices. Cuida la procedencia del dinero que entra tu vida, dinero tóxico o mal habido contaminará tu vida, tenlo por seguro.

Sigue esos pasos y verás cómo las cosas desastrosas donde aparentemente tú no tenías nada que ver comienzan a transformarse sin que, aparentemente, no hayas hecho nada ¡Mucho éxito!