Hace unos meses sentí la necesidad de sacarme algunas espinitas clavadas. Con el tiempo me di cuenta que donde estaban clavadas era en mi ego, quería regresar a hacer un gran programa en la tele para sentir que gané, pero hay precios que no quearía pagar.

Por eso mejor, saqué esas espinitas de otras formas, las saque una por una, con mucho amor, valor y paciencia. Sentí cada uno de esos dolores, perdoné y me sané, por lo tanto ¡Gané! La verdadera batalla es contra uno mismo, con nuestros pensamientos. Quería demostrarle al mundo entero que, a pesar del trato que me dieron en el trabajo, sí valgo.

¿Y sabes qué es increíble? Que ahora ya no lo necesito. Ahora sé que todos valemos mucho más que eso: Valemos mucho más que un programa de televisión y que una televisora entera, más que 100 puntos de rating, más que cuentas bancarias creciendo día a día, más que el poder comprarnos los zapatos más caros de la temporada, más que viajar al lugar de nuestros sueños, más que un trabajo, poder y posición social. Todos valemos mucho más de lo que imaginamos, mucho más de lo que creemos y nuestro valor no se puede medir con palabras ni dinero, es infinito.

“Las cosas importantes de la vida, no son cosas” ~Proverbio Hindú

Todo son oportunidades

Todo, cualquier cosa en el mundo, hasta lo más terrible y doloroso, son invitaciones a descubrir tu valor. La peor persona del mundo dejaría de serlo con el simple hecho de darse cuenta de lo que vale, la belleza está en saberlo.

Todos somos luz, unos se dan cuenta antes, otros después. Todos somos amor, unos se dan cuenta antes, otros después. Todos somos alegría, salud, abundancia y prosperidad, unos se dan cuenta antes, otros después.

Al intentar inspirarte a que descubras tu propia luz yo estoy descubriendo partes de la mía que aún no se iluminan. A veces las personas estamos tan oscuras que necesitamos desafíos muy grandes para despertar. A veces nuestro camino estaba tan desviado que necesitamos varias espinitas clavadas y no uno sino varios empujones para llegar al lugar del amor a uno mismo. Mientras más duro es el golpe, más lejos estábamos de amarnos y valorarnos.

Cuando te das cuenta de lo que vales te das cuenta que no tienes que hacer nada para demostrarle nada a nadie, en consecuencia: Te cuidas, te amas.