¿Te ha pasado que tienes de esos días donde sientes que todo está mal? ¿Que quieres estar solo y que nadie te hable, y cuando estás solo te sientes aún más solo? ¿Tratas de buscar qué te lo esté provocando, pero en realidad no tienes idea? ¿Te sientes triste, deprimido, ansioso y con angustia?

En esos momentos, si fueras al doctor, lo mejor que podría recetarte es: un abrazo.

El poder curativo del abrazo

Si bien en esta época hay más información con respecto a la influencia de nuestras emociones en nuestra salud, todavía hay muy poca información sobre el poder curativo de un abrazo.

¿Qué pasa si sentimos odio por alguien y llega alguno de nuestros hijos y nos abraza? ¿Ese abrazo curaría ese odio? O al menos en ese momento sí lo borraría, ¿no crees? Si tienes algún mal entendido con alguna persona y te abraza, ¿no lo curaría o al menos lo aliviaría un poco?

Si estamos resentidos con alguien, si no podemos dejar atrás alguna situación de dolor, ¿qué pasaría si nos abrazamos a nosotros mismos? ¿No crees que tendríamos la posibilidad de abrazar el aprendizaje y curar el resentimiento? ¿Qué pasa cuando estás cansado o triste?, cuando sientes que ya no puedes más, de pronto llega alguien y te da un abrazo sincero... ¿no te sientes mejor?

Soltar amarras

Cuando abrazamos soltamos amarras, controlamos por unos instantes las cosas que nos han hecho perder la calma. El abrazo nos da paz en el alma. Al abrazar, y dejarnos abrazar, dejamos de estar a la defensiva y permitimos que las personas se acerquen a nuestro corazón.

Estamos acostumbrados a ponernos del lado izquierdo de las personas al abrazarlos, si nos ponemos del derecho nuestros corazones están juntos, por lo tanto, ese abrazo será más sanador aún, no hay nada como un abrazo.

Lo que dice un abrazo

Un abrazo dice más que mil palabras, un abrazo puede decir: “te amo”, "Qué bueno que estás aquí”, "ayúdame", "hasta pronto", "perdóname", "te perdono", "cuánto te extrañé”. Pero también podemos abrazar con nuestras palabras cuando esa persona que amamos está lejos.

Abracemos a nuestros hijos cada que los veamos, antes de ir a la escuela, cuando salen de clases, en la noche antes de dormir, cuando están tristes, cuando hicieron algo bien, para felicitarlos, para apoyarlos.  Cuando abrazamos todos somos familia.

Un abrazo sincero te dice que todo va a estar bien, el abrazo rejuvenece el alma y el cuerpo, ama en cada abrazo y abraza con toda tu alma.

De aquí te envío un abrazo.