A veces tenemos la sensación de que nos convendría cambiar, incluso las personas que nos quieren nos lo dicen. Pero por un lado no sabemos cómo hacerlo, y por el otro también nos dicen que seamos nosotros mismos y la idea de cambiar parecería contradicción, pero no existe tal contradicción, sólo se trata de avanzar y evolucionar. Algo que a mí me ayuda mucho a entender la diferencia, es aprendiendo a reconocer lo que nos hace bien y lo que no nos hace bien.

Nuestro estado natural es de alegría y amor, si estamos sintiendo enojo, angustia, ansiedad, miedo, es una señal de que estamos sintonizados en un canal que no nos conviene y ahí es donde nos conviene cambiar de canal.

Es como las estaciones de radio o los canales de televisión, si estamos en uno que no nos da paz, busquemos uno que no haga sentir tranquilos y alegres. No es que intentemos ser como otra persona, si bien puede haber personas que a través de su alegría, de su luz, de su sabiduría nos inspiran a cambiar, no se trata de que seamos como ellos, se trata de que seamos la mejor versión de nosotros mismos.

¿Lo estamos haciendo bien?

¿Cómo sabemos si nuestros cambios nos está dirigiendo a nuestra mejor versión? La respuesta no está en los resultados.

Si sientes incomodidad, si ya no estás contento con la vida que tienes, si lo que antes te llenaba ahora ya no, si ya no te sientes cómodo las personas que te caían bien ahora, entonces es probable que tu alma te esté pidiendo cambiar.

Si estas pasando por una tormenta: enfermedad, ruptura, pérdida, también puede ser una señal de que la vida te esta queriendo mostrar (cosas no te están saliendo mal) que eso que llamabas buena vida, no lo era, que te mereces algo mucho mejor, que lo que más te conviene es conservar una buena actitud y transformarte.

Qué es cambiar

Cambiar no es tirar por la borda tus dones y talentos, es decidir soltar lo que ya no te sirve, dejar ir lo que no era para ti, darte cuenta de las cosas, situaciones y personas que te lastiman. Cambiar es escuchar esa voz interior que te susurra al oído que la vida puede ser mas hermosa y apagar los pensamientos que solo te atormentan.

Cambiar es reconocer qué cometemos errores e intentar resarcirlos. Pero también darnos cuenta que un error no nos define, que somos mucho más que eso, que si la regamos lo que más nos conviene es aprender de la experiencia, comprometernos a no cometer ese mismo error y evitar cargar con la culpa.

Cambiar es darnos una nueva oportunidad todos los días, hacer un compromiso con nosotros mismos de ser mejores, de estar mejor y mas atentos, de alejarnos de lo que nos hace daño, de todos nuestros vicios: alcohol, drogas, demasiada o poca comida, exceso de trabajo, relaciones tóxicas y cualquier cosa, persona o situación que nos robe nuestra paz interior y si nos caímos un día, al día siguiente tener más cuidado y levantarnos con la mejor actitud.

Cambiar es entender que lo único que podemos modificar es la forma en la que vemos las cosas y lo que hagamos con ellas. Cambiar es dejar de querer que las personas sean diferentes y dejar de intentar controlar las situaciones que no están en nuestro control.

El proceso de cambio puede ser doloroso, incluso aterrador, pero aférrate a tu integridad y a tu conciencia tranquila y sigue adelante, créeme, valdrá la pena.