En esta época, también gracias a las redes sociales y el internet, es muy fácil despertar en las personas el deseo de aprobación. Algunos lo buscan por medio de sus talentos, otros por medio del atrevimiento y el ridículo, otros muchos intentando sentirse deseados exponiendo sus cuerpos o estilo de vida.

Algunos padres apoyamos a nuestros hijos en sus talentos, otros no son capaces de aprobar ni apoyar a sus hijos en nada de lo que hacen, pero el otro día me cayó el veinte que lo que más nos conviene y les ayudará a nuestros hijos a sentirse valorados es también apoyar y aprobar el esfuerzo.

Estaba viendo a uno de mis hijos intentar hacer una actividad que no se le facilita nada y me maravilló ver el empeño que le estaba poniendo en que le saliera, me di cuenta de cómo tendemos aplaudir cuando alguna persona tiene algún talento nato y hace algo con más destreza que los demás, pero encontrar a alguna persona que lo intenta y lo intenta, sabiendo que es algo que le cuesta mucho trabajo, no sólo es algo más difícil de encontrar sino que es extremadamente valioso.

El esfuerzo tiene valor

A mí me encanta cantar, sé y soy consciente de que no tengo un don de nacimiento para hacerlo pero en realidad lo disfruto mucho y toda mi vida me he dejado aplastar por los juicios de las personas que opinan que no lo hago bien, cuando es algo que realmente me gusta, También soy honesta, que todavía no canto como para poder vivir de eso, jaja, pero que eso no quiere decir que no pueda hacerlo si quiero.

Por eso creo que poner nuestra atención, y no sólo no juzgar sino valorar el esfuerzo, cuando una persona está haciendo algo en lo que no tiene o no tiene tanto talento, sería algo que ayudaría a muchísimas personas a sentirse valoradas.

De lo que se trata es de hacer las cosas que te gustan, en alguna tendrás talento, en otras a lo mejor no tanto, pero si quieres hacerlo, ¡hazlo! Si lo disfrutas, no permitas que las miradas, palabras y juicios de las personas que no se atreven a hacer las cosas que quisieran, te nublen y te alejen de lo que tu corazón quiera hacer.