Cuando era niña la mayoría de las mamás se dedicaban al hogar y los padres a trabajar para llevar lo necesario para el sustento de la familia y el hogar, los roles de cada uno estaban bien establecidos. A las personas de mi generación nos consta cómo esos roles se han ido desdibujando. Muchas mujeres ahora trabajamos, por lo tanto, en la mayoría de los casos: o contribuimos con los gastos o nos hacemos cargo de casi su totalidad.

Algo pasó en estos años que, al nosotras empezar a generar recursos económicos, algunos hombres se comenzaron a sentir amenazados con respecto a su masculinidad y, en lugar de afirmarse como hombres dándose cuenta de todo lo que son, han empezado a competir con nosotras las mujeres... por supuesto que eso no ha tenido ningún buen resultado.

He escuchado a hombres decir “pues si quiere muñeco que se ch...”. Porque no es que ellos se estén haciendo cargo de los hijos o de la casa, en el mejor de los casos dicen que ayudan, cuando en teoría los hijos son de los 2. Ves a un hombre que le cambia el pañal a su bebé y te sorprende, hasta ternura te da, ¿y cuántos pañales al día cambiamos nosotras? Y nadie se sorprende ni siente ternura por eso.

Por el contrario, algunos buscan cualquier oportunidad para abstenerse de sus responsabilidades, pero en el trabajo sí nos exigen igual a hombres y mujeres, sin importar si nosotras tenemos trabajo extra en casa, cada vez conozco a mas familias donde el hombre se desiste de mantener a sus hijos y se defienden, en el mejor de los casos, intentando convencer a todos de que sólo encargarse de las colegiaturas de la escuela es suficiente, ¿Acaso los hijos no comen, no se enferman, se bañan, se visten, calzan, tienen eventos, gustos, clases extraescolares y necesidades extras? 

En los tribunales

Y además ¡La violencia de género en los juzgados es brutal! Tienen nuestros casos por años innecesariamente, nos tienen pagando abogados en lugar de recibir pensiones temporales en lo que lo resuelven con la incertidumbre de dictar una sentencia justa para quienes nos encargamos de la crianza de los niños y alargando los juicios sin empatía por quienes estamos pagando los gastos y por los niños que, de alguna manera, perciben la tensión que existe entre sus padres cuando el caso que sigue abierto en juzgados.

Pero la peor parte es la manera en la que algunas mujeres contribuyen a esto, mujeres que saben que sus parejas no se hacen responsables de los gastos de sus hijos de matrimonios pasados y que, por miedo a estar solas o por egoísmo y la creencia de que así les toca más dinero a ellas, aceptan compartir su vida con estos hombres.

En algunas ocasiones son mujeres que ya se hicieron responsables de sus hijos solas y que terminan andando con hombres que les hacen lo mismo a sus propias madres. Estar con un hombre así es aprobar estos comportamientos, aunque no sea a ti a quién se lo esté haciendo.

Hay que ponerse los pantalones

Una vez me organizaron una cita a ciegas con un hombre, en la primera cena me compartió que la mamá de su único hijo lo tenía demandado por no pagar la pensión alimenticia por varios años, su indignación se debía a que, según él, ella no necesitaba del dinero de él para mantener a su hijo. Como se podrán imaginar, debido a mi conciencia de lo que es correcto y lo que no, en ese momento se acabó la posibilidad de tener siquiera una amistad con ese hombre.

Sabemos que robar no está bien y también sabemos hay personas que están en la cárcel por haber robado para darle de comer a sus hijos. Pero también sabemos que hay muchas otras formas, entonces yo me pregunto: ¿Abstenerse de pagar una pensión alimenticia, y más cuando la persona tiene los recursos económicos para hacerlo, no debería de ser considerado un delito grave? ¿De alguna manera quedarse con el dinero no es robarle a sus hijos lo que por derecho les corresponde? ¿Esconder los ingresos reales para no pagar no debería de tener penalidades más eficaces y estrictas?

En teoría la ley lo marca, pero los jueces no lo están tomando con seriedad y es mucho el dinero que se tiene que invertir en un juicio de estos y, si la mamá de los hijos es la que se encarga de la manutención, difícilmente tiene más dinero para invertir por años en abogados. En muchos de esos casos, los padres gastan ese dinero en otras prioridades como por ejemplo viajar, restaurantes y fiestas, comprar cosas para aparentar tener un nivel de vida más alto o apantallar mujeres. 

Para el hombre, las mujeres somos parte muy importante de sus vidas, dicen que la mayoría no saben estar solos, entonces ¿qué pasaría si todas las mujeres rechazáramos a los hombres que tengan este tipo de comportamiento? ¿No creen que estos hombres se verían obligados a comportarse a la altura?