Bien lo decían los Beatles: “All you need is love”, y así es todo lo que necesitamos es amor, del amor parten muchísimas cosas: el amor nutre, sana, te hace feliz, te llena, te hace sentir pleno.

El problema es que estamos en la era de sustitutos, elegimos el sustituto de azúcar porque tiene menos calorías, en lugar de entender que si de pronto necesitamos muchas cosas dulces en el día es porque tal vez nuestro cuerpo está exigiendo una recarga de glucógeno.

Pedimos cafe descafeinado porque la cafeína nos altera, sin saber que en realidad lo descafeinado no es que no tenga cafeína, sino que tiene un químico que inhibe su efecto en tu cuerpo. De esta manera adoptamos sustitutos de amor con la falsa creencia de que eso nos va a llenar y es muy simple: el amor se llena con amor y punto.

Nos hacen creer que el dinero, la fama, el poder, el sexo, las drogas, el alcohol, las compras, el éxito, el reconocimiento, la manipulación, el dolor y el castigo, el tener pareja, son amor, cuando en realidad son como los sustitutos: nos engañan un tiempo.

Hay personas que viven hipotecadas toda su vida, intentando tener más y más, con la falsa creencia de que eso los va a llenar, pero la realidad es que ningún sustituto del amor nos dará alegría duradera, estamos continuamente autoengañándonos, dándonos cosas, buscando cierto efecto que no va a perdurar.

Amarte es aceptar

Amarte es aceptar, por eso te digo recibe todo lo que llegue a tu vida, confía, aunque parezca que lo que llega no es bueno para ti o no es lo que quieres y ten la certeza de que lo mejor está por venir. 

Nada es eterno, todo pasa. Disfruta lo bueno y no trates de controlar lo doloroso, ama lo que eres y pon tu atención en las personas que te aman y quítala de las personas que no, pon límites y no permitas que nadie te haga daño.

Date cuenta del hermoso ser de luz que eres, todos lo somos. Tenemos virtudes y defectos, aciertos y desaciertos, no te quedes atrapado en la culpa, aprende la lección, y sigue adelante.

Hazte responsable de lo que te corresponde, cuando te sientas solo date cuenta que realmente no lo estás, te tienes a ti mismo y eso es más importante y poderoso que cualquier otra compañía, pues tu amor por ti es para toda la vida. Apaga el ruido exterior y el ruido de tu mente, disfruta de tu hermoso estado de paz interior, ahí donde no hay miedo y sólo hay amor.

Ama y cuida a tus hijos, todo lo que les des en su niñez crecerá en su etapa adulta, trátate a ti mismo como quieres que la vida y las personas los traten a ellos... ellos aprenden observándote, así que sé responsable del ejemplo que les das

Al final, lo único importante es tu propia conciencia, lo que tú opines de ti; no gastes energía aparentando lo que no eres. La gente deberá amarte por lo que eres, no por lo que aparentas y te odiarán por lo mismo también, hagas lo que hagas, así que no te esfuerces en complacer a los demás: Sé sincero contigo y da lo que te nazca.

Descansa, date tiempo para ti, los demás pueden esperar, llora cuando necesites desahogarte, quedarte con las emociones en tu corazón y en tu cuerpo no es bueno para ti, llorando se te abren las puertas del cielo y tu cuerpo descansa.

Eres lo que das

No trates de cambiar a las personas, ellos son como quieren ser y tú no lo puedes (ni debes) controlar. Acepta y respeta las decisiones de cada uno, cada quién elige su camino. Tú en el tuyo cultiva atributos que valgan la pena: paciencia, generosidad, empatía, honestidad, compasión, ternura…

Escribe todo lo que sientes, afuera es mejor que adentro. Agradece todo lo que tienes y lo que eres, que estás vivo, que estás sano; agradece tu familia, tu trabajo, tu dinero, la comida, el agua, tu coche, tu casa, tu paz… Si pones atención en todas las cosas que puedes agradecer te darás cuenta de lo bendecido que eres.

Si te sientes enfermo tu cuerpo te está pidiendo atención, lo que más te conviene es dársela. Cierra tus ojos, respira y ahí encontraras muchas respuestas, acompáñate con suavidad en las buenas y en las malas, escucha lo que necesitas; no juzgues, no sabes lo que esa persona ha vivido, pero sobretodo no te juzgues, estás aprendiendo.

Haz lo que te gusta, ¡diviértete! Los hobbies son de lo más rico de esta vida, dales a tus hijos la oportunidad de descubrirlos y apóyalos en sus gustos y preferencias, descubre tus dones y talentos. No busques que nadie te dé lo que sólo tú puedes darte a ti. 

Si no sabes cómo amarte a ti mismo, esta es una buena manera en la que puedes comenzar, ya luego conseguirás tu propio camino.