Ya sé que debes de estar pensando que nada tiene que ver una cosa con la otra, que ¿por qué estos dos temas están juntos en esta publicación? Pero te sorprenderás con lo que vas a leer….  

¿Por qué las drogas nos dan una sensación de placer?

Las drogas son sustancias que la gente usa para sentir cosas agradables, para olvidarse de sus problemas por un rato y pasarla wow.  

Lo que hacen, es que sobre entre muchas otras cosas, sobre-estimulan la glándula pineal que es la encargada del placer y por eso tienes esa sensación de estar tocando el cielo con las manos.  

Pero no todo es miel sobre hojuelas

El problema es que, a la larga, los placeres más naturales de la vida, se vuelven insatisfactorios, porque es como si nuestro cuerpo y nuestra mente ya conociera cosas mucho más grandes, intensas e interesantes y lo normal se vuelve insuficiente.  

Cosas como el amor, la familia, los gustos, talentos, se vuelven insignificantes a comparación de la majestuosidad de las experiencias con las drogas.  

Las personas se deprimen, pierden el sentido de su vida, y cada vez requieren cantidades más altas y mayores frecuencias de estas experiencias enormemente placenteras. La adicción es la sensación de que, sin esa sustancia, la vida no tiene sentido, ni color

¿Y la meditación? 

Por otro lado, todos los que hemos comenzado a practicar la meditación, sabemos que al principio es lo más aburrido del mundo

Es intentar encontrar paz y alegría sin ningún estimulo exterior. Los pensamientos se dejan venir con todo, hay una sensación de incomodidad enorme, la ansiedad y angustia nos atacan, nos da comezón, y en ese momento solo la fe de que eso nos hace bien es lo que único que nos ayuda a seguir practicando sin movernos de nuestro lugar.  

Pero, a la larga, lo que hace y esta es mi propia interpretación, ocurre que sensibiliza la glándula pineal, y la estimula naturalmente por medio de tu propia energía, lo que hace que las cosas más simples como el sol, las flores, las frutas, etcétera, se puedan convertir en experiencias magistrales para tus sentidos.  

Es algo así, como lograr encontrar placer en no hacer nada y con nada, cuando tienes algo, que puede ser el calor de un rayo de sol, tu cuerpo experimenta una delicada pero asombrosa sensación de éxtasis.  

De esa manera, el mundo cambia de color, y lo de digo de forma literal. Y lo más importante es que esta manera saludable de sentir placer es lo mejor para tu vida. Tus niveles de ansiedad y estrés disminuyen considerablemente, y logras disfrutar de ver lo que más te gusta, como ver a tus hijos jugar, con la misma intensidad con la que otras personas sienten cuando consumen algún tipo de droga.  

Con las drogas pueden tener experiencias espectaculares pero, con el tiempo, tu vida se vuelve un infierno. Si quieres vivir en el cielo, la meditación puede ayudarte mucho a lograrlo. Aquí lo importante es saber que es cuestión de confiar en que la meditación puede ofrecerte eso y más; y de practicar y practicar y practicar.  

También se trata de ser constante, porque aún sabiendo los enormes beneficios que tiene, la desidia y la flojera hacen que muchas veces desistamos de hacerlo. Pero si te decides, te puedo asegurar que tu vida cambiará.