Hay personas que suelen preguntarme sobre qué hago para estar delgada, qué como, qué ejercicios hago, en internet hay muchísima información al respecto, hay dietas, recetas, videos de ejercicios, etcétera, pero hoy más que nunca estoy convencida de que el cuidado de nuestro cuerpo está total y completamente relacionado con la salud de nuestra mente y nuestras emociones.

El cuerpo no es sólo un envase, es parte de un todo. Nuestra alma, espíritu, mente y cuerpo exponen diferentes manifestaciones de nuestra salud, cuando alguno enferma, es señal de que los demás también lo están; lo que más nos conviene es dejar de pensar que si estamos delgados es porque nos alimentamos de lechuga o porque fuimos tocados por Dios al tener una complexión delgada o la herencia de nuestros padres.

Si bien traemos mucha información en nuestros genes, también la forma en la que nos tratamos tiene un impacto a veces, me atrevo a decir, mucho más importante en cómo nos vemos que nuestras herencias. A veces el sobrepeso es algo así como una coraza para protegernos de que nos hagan daño, al trabajar con nuestras emociones ya no necesitamos protegernos de nadie porque aprendemos a cuidarnos.

La forma en la que nos tratamos como seres se verá reflejado directamente en cómo nos sentimos, por lo tanto también en cómo nos vemos.

Les voy a dar un ejemplo, si permito que la gente me trate mal es probable que también tome alcohol de más para olvidarlo, por lo tanto, mi alimentación es probable que esté también desordenada, lo que va provocar que no me sienta bien, así que cuando me vea al espejo eso es lo que voy a ver, y para tratar de remediarlo voy y me como la comida con más calorías y azúcar que encuentro para consentirme y sentirme mejor, pero eso, todo eso, va a provocar que comience a tener sobre peso y eso me deprime y hace que ya no tenga ganas de hacer muchas cosas, por lo tanto comienzo a perder mi alegría y para recuperarla tomo un poco más de alcohol, pero al día siguiente siento que me drenaron entonces tomo mucho café que me da energía, pero me provoca ansiedad y quiero comer más o dejo de comer porque me castigo por haber comido tanto y eso, justo dejar de comer hace que suba varios kilos de peso.

Y así podría seguir indefinidamente, pero qué pasa si de momento pienso: Esto no es tratarme nada bien y si yo no me trato bien, ¿por qué la gente debería de tratarme bien?, entonces así tenemos la mejor de todas las oportunidades, la de empezar a tratarnos bien.

¿Y eso cómo se hace?

Si me pongo a dieta y me quito todo lo que me gusta de comer o como una décima parte de lo que comía, lo que va a pasar es que voy a estar todo el día de malas y con hambre, y, cuando me harte, comeré todo lo que no me comí mientras estaba a dieta. 

¿Qué pasaría si lo hacemos consciente y nos tenemos un poco más de paciencia? Para comer menos hay que hacer nuestro estomago más pequeño poco a poco, intentemos cambiar la calidad de lo que comemos, más que la cantidad, se trata de no morirnos de hambre, va a sonar a comercial pero come frutas y verduras, jaja.

Mientras más verduras comas, menos espacio tendrás para comer otras cosas más pesadas, te vas a sentir más ligero y tus papilas gustativas se van a comenzar a desintoxicar, por lo tanto cada día las cosas te van a saber más ricas.

Los granos integrales tienen mucha fibra que, además de ayudarte a sentirte satisfecho, le ayudaran a tu sistema digestivo a eliminar todo lo que no necesitas. Las leguminosas son altas en proteínas y tienen muy bajo precio, sólo asegúrate que no estén fritas ni con manteca de cerdo. Las semillas son grasas buenas y tienen mucha proteína.

Disminuye en lo más que puedas lo frito, procesado, azucarado, grasas saturadas y toda la comida chatarra. Además de que te vas a sentir muy bien y bajarás de peso te aseguro que, como te estás cuidando, te empezarás a dar cuenta de las situaciones de tu vida en las que no te cuidas, pensarás “No me había dado cuenta que tal persona no me trata bien” o “ya no quiero tomar tanto alcohol porque al día siguiente me duele todo el cuerpo y me siento fatal y ya no quiero eso para mí”, comenzarás a preferir dormir 8 horas para sentirte bien al otro día, querrás hacer algo de ejercicio para quemar la energía que te está comenzando a desbordar, querrás pasar más tiempo con tus hijos antes de que crezcan y lo mejor querrás saber más sobre qué hacer para estar bien.

En resumen: El cuidado de unas cosas te llevará al cuidado de muchas otras. Así tu vida comenzará a cambiar de verdad.