Estamos muy mal acostumbrados a pensar que el amor llega a tu vida cuando tienes una pareja y eso no puede estar más equivocado. El amor llega a tu vida cuando te das cuenta de tu valor y te valoras a ti mismo.

A veces el odio hacia nosotros mismos lo demostramos relacionándonos con personas que nos hacen daño. Nos castigamos, cada minuto de nuestra hermosa existencia, por medio de abusos y violencia por parte de nuestra pareja; con la falsa idea de que eso es lo que merecemos, que no está tan mal o de que va a cambiar.

Otras veces nos preguntamos: ¿Me dice que me ama, pero no me lo demuestra? ¿No contesta mis mensajes o no se le ve mucho interés?... Hay algo que tiene que quedarnos claro: Cuando una persona te ama de verdad no tienes dudas al respecto. Y si esa persona no te ama, lo mejor que puedes hacer, la mejor muestra de amor hacia ti mismo, es alejarte de ella.

Lo que atraemos

En ocasiones venimos arrastrando, de forma inconsciente, ideas de nuestra niñez o adolescencia de poco valor. Y aunque de forma consciente estemos seguros de que merecemos algo mejor, esa información tarda un poco más en llegar al inconsciente, por lo tanto las personas que atraemos corresponden más al viejo que al nuevo yo.

Y en esos momentos, la mayoría de las personas eligen alguna de esas opciones por no estar solas, no se dan cuenta que lo mejor es darse un poco de tiempo, esperar a que lleguen a tu vida personas que comulguen con la hermosa persona en la que te has convertido y, de esa manera, evitar que el karma y los viejos pensamientos sigan contaminando tus relaciones.

Por eso, sin temor a equivocarme, puedo asegurarte que: Mejor sola que mal acompañada.