Cuando escuchamos que a alguien le lavaron el cerebro, siempre pensamos en esos casos donde las personas hacen cosas o actúan de forma inapropiada o que no van de acuerdo a lo que conocemos de esa persona, lo vemos siempre como algo malo.  

Pero en realidad creo que está mal usada esta expresión

Otra perspectiva

Lavar el coche es quitarle la mugre, lavar los trastes es quitarle la grasa, lavarnos los dientes es quitarnos la comida antes de que se nos piquen, por lo tanto... ¿no nos convendría lavarnos el cerebro por lo menos una vez al día?  

Lavar los pensamientos tóxicos, los deseos de venganza o de pobre de mí, de las creencias que nos limitan; lavarlo del pasado, de lo que creo que es mejor para mí o de lo que debería de pasar según mi idea de lo que es bueno o malo. Limpiar a fondo todo lo que me hace daño, lo que no me permite avanzar.

Si piensas que no puedes, lo lavas y así surgirá naturalmente el pensamiento de sí puedo. Y de la misma manera ayudar a los demás a lavarles el cerebro.  

Cuando alguien habla de chismes o de temas tóxicos parecería que con nuestros comentarios contribuimos a ensuciarlo más. Ayudar a lavar el cerebro también podría ser escuchar a alguien a que exprese sus emociones y ayudarlo a ver el problema desde otro punto de vista más saludable.  

Hablar de tus problemas lava tu cerebro; hablar de los demás lo ensucia.