En esta ocasión no voy a hacer lo típico que todo blogger, YouTuber o influencer hace con su contenido.

¿A qué me refiero?

Hablar de lo típico y sopear por encima temas de transformación personal que se quedan en lo básico.

¿Cuánto lees, qué tanto ejercicio haces, cómo aprendes a meditar, tips para comer sano, aprende a hacer el diario de vida, y estas tomando suficiente agua? Son algunas de las cosas típicas que los bloggers todo el tiempo publican. Yo mismo he pecado de eso.

Hoy voy a hacer algo diferente y te voy a pedir que no me escuches a mi, si antes no estás dispuesto a escucharte a ti mismo.

El cambio global ya es una realidad, el cambio global es lento pero está sucediendo y quizá te esta pasando a ti también. Si es así te será más fácil entender de qué estoy hablando en este texto y en el resto del contenido que comparto en mis redes.

Hay gente que está despertando y hay otros que creen que están despertando. La diferencia entre unos y otros es que quienes despertamos, cada vez somos más conscientes de lo que hacemos, de lo que ponemos a nuestro cuerpo y de cómo vivimos. Quienes creen estar despertando se conforman simplemente con la capa exterior, con lo sencillo, con el mensaje básico listo para ser consumido sin ningún esfuerzo.

La gran mayoría de los consejos de crecimiento personal que encontramos en las redes ayudan, pero al final solo se quedan en la capa exterior (en lo básico) y si al final de la lectura o el video que consumes no estás dispuesto a generar un cambio profundo y real entonces el mensaje de nada sirve.

Durante los últimos años he atravesado por una transformación que me ha llevado a generar un cambio profundo en mi ser, y sí, en algún momento yo también fui de los que se quedaba sólo con lo exterior pero eso cambió, y el cambio se dio por que yo así yo lo quise.

Ese cambio jamás hubiera sucedido si yo no hubiera estado dispuesto a escucharme por dentro, sin arrogancia y desprendiéndome de mi ego. El cambio siempre estuvo presente en mi interior, pero era cuestión de querer escucharlo y tomar la iniciativa sin temor a las apariencias y la hipocresía que la sociedad moderna nos impone, donde tenemos que aparentar ser perfectos ante los ojos de los demás.

Regresando al tema de los mensajes y los consejos, evidentemente más que nunca, hay una obsesión mediática por generar contenido de superación personal. La cantidad de gurús y consejeros de autoayuda que se encuentran regados en los medios alternativos y convencionales sigue a la alza.

Basta con dar un paseo por las redes sociales para darse cuenta de este fenómeno donde todos te dicen que es lo que debes y como lo tienes que hacer. Está en todas partes. En Netflix, en Youtube, en Instagram, en Facebook, y sí, también en la televisión, la radio y la prensa.

Si bien los consejos sirven hasta cierto punto, como les decía en un principio, estos consejos se van a quedar en la capa exterior, en la superficie, a menos que busquemos encontrar las respuestas dentro de nosotros. La verdad es así, ya que hay temas que solo se pueden resolver cuando hacemos un análisis interior y nos desnudamos ante nosotros mismos.

¿Por qué aconsejar?

Por supuesto que yo doy consejos igual que muchos, y lo hago porque he vivido, he experimentado cosas y la escuela de la vida me ha enseñado. Lo hago por que quiero compartir, pero también sé que todo lo que he aprendido es mío, me pertenece a mí solamente y son mis experiencias. A través de mis videos y blogs lo que hago es compartir enseñanzas personales que puedan ayudar a otros a descubrir y ver ese cambio que vive en cada uno y que es posible si se está dispuesto a cambiar. Si uno está dispuesto a desnudarse y parase frente al espejo.

Como comunicador independiente no tengo compromisos con nadie, lo único que busco es compartir mis experiencias, entregar a otros las vivencias que me han ayudado a descubrir una mejor versión de mí, pasos de la vida y tropiezos que me ha permitido crear una mejor realidad y un estilo de vida que me permite ser más feliz.

Una de las cosas que he descubierto en el camino es que las tácticas y los consejos específicos son inútiles cuando no nos escuchamos a nosotros mismos. He aprendido que no hay productos mágicos, ni recetas infalibles para resolver las diferentes necesidades que como seres humanos tenemos. Cada persona es única, somos irrepetibles e inimitables, y en ocasiones lo que a mi me funcionó quizá a ti no te sirva de igual manera. Pero esa respuesta solo tú la puedes encontrar, por eso es importante tomar conciencia y aprender a escucharse a uno mismo.

En ese sentido, los consejos generales funcionan mejor, pues una vez la información te llega y entra a tu sistema, depende de ti encontrar la fórmula correcta que te te ayude a resolver tus problemas. Tu vida es es única e irrepetible y tu camino es distinto al mío.

En mi caso te puedo decir que escucho y exploro la información que me llega. yo no soy de los que se preocupa mucho por llevar una dieta exacta, y rigurosa. Más bien soy de esos que aplican las cosas dependiendo de cómo me funcionan y qué tanto me ayudan. Me gusta explorar y probar, y si no me sirve, lo hago a un lado.  

No hay una fórmula precisa o una poción mágica que nos resuelva de forma instantánea los obstáculos que se presentan en la vida.

Tan es así que entrando en el tema de las dietas, hay personas cuya alimentación y cuidado personal es un desastre y sin embargo nunca se enferman y viven por muchos años; personas que a pesar de su mal cuidado físico viven una vida larga y feliz.

Mi mamá es una de esas personas. Tiene 72 años, toda su vida ha fumado, le hago la vida imposible para que deje de fumar y no lo hace. Lo increíble es que cada vez que se hace exámenes de salud sus pulmones aparecen perfectos como si nunca hubiera fumado. Sin embargo en su mente ella siempre ha estado segura de ser una mujer saludable, siempre ve todo del lado positivo y en los problemas ella sabe ver las soluciones. ¿Quizá es es su fórmula secreta para no enfermarse? Probablemente sí.

Yo no creo en las verdades absolutas, es más, cuando alguien me trata de convencer que la respuesta a las cosas de la vida solo es una, normalmente eso me pone a pensar y me hace dudar seriamente de su veracidad. Yo no creo por ejemplo que comer plantas es la respuesta absoluta a una vida saludable como tampoco creo que comer carne es lo mejor que puedes hacer.

Creo que todo en nuestra vida es un equilibrio y la mejor respuesta vive dentro de ti. Si comer verduras te hace sentir bien, entonces esa es la mejor opción “para ti” y si comer carne te hace sentir con fuerza y saludable entonces esa es la mejor opción “para ti”. Tu cuerpo te lo va a decir, pero es importante que no te quieras engañar a ti mismo, pues es allí donde se genera el verdadero problema.

¿Qué es lo que tú verdaderamente necesitas y que tan coherente eres en tu vida?

Allí se encuentra la mejor respuesta.

Tomar alcohol te hace daño, destruye tu hígado, te quita energía, reduce tu capacidad de concentración y afecta tu vida social. En el interior tu lo sabes, pero  en el exterior te engañas a ti mismo y te haces creer que a ti no te pasa nada de eso. Esa es una mentira y lo peor es que con esa mentira te engañas a ti mismo.

Puedes comer plantas, puedes comer carne, puedes tomar una cerveza o nada de alcohol, puedes hacer o no hacer ejercicio y la elección siempre será tuya. Sólo recuerda que a la hora de elegir debes ser honesto contigo mismo.

Me molesta cuando alguien te dice de forma radical lo que necesitas hacer, lo que te hace bien o lo que te hace mal sin darte oportunidad a que tu mismo valores las respuestas que viven dentro de ti mismo. ¡La vida no es en blanco y negro! Siempre hay más de lo que ves en la superficie y los matices son los que dan color al paisaje.

Una vez dicho todo esto la pregunta es:

¿Cuál es el habito que cambio mi vida en este 2020?

Cuestionar todo el ruido exterior y aprender a escucharme a mí mismo.

Mi visión de la vida ha cambiado radicalmente, he escuchado y leído muchos consejos y mientras más leo y escribo sobre la vida, curiosamente más me cuestiono todo lo que me dicen y más aprendo a escucharme a mí.

He aprendido a dejar de prestar atención a lo superficial, por qué en la superficie solo se ve la punta del iceberg.

Te has parado sobre un espejo para ver que hay debajo del agua. ¿Qué tan grande es ese iceberg? La respuesta solo la podemos ver si estamos dispuestos a sumergirnos profundamente y logramos llegar al fondo. Pero eso no es fácil, hay que aguantar la respiración, sentir que nos asfixiamos, que se nos va la vida, y entonces, cuando llegamos al fondo y nadamos de vuelta a la superficie salimos y entonces vemos todo con mayor claridad. Porque ya vimos el iceberg en su totalidad y sabemos su verdadero tamaño.

Desarrolla el hábito de cuestionar todo y descubrirás cómo cambia tu vida. Es una tarea muy fácil y al mismo tiempo muy difícil.

El ejercicio, escribir un diario, comer sano, tomar mucha agua y dormir 8 horas tendrán un impacto positivo en tu vida, pero recuerda que en el exterior no esta la respuesta de todo. La verdadera respuesta vive dentro de ti, en la coherencia de lo que piensas, y haces con tu vida.

No te cases ni idealices los pensamientos externos. No creas nada de lo que te digo, solo escuchemos los consejos, incluyendo el que estoy compartiendo ahora contigo, y al final cuando termines de leer esta columna, piensa en lo que es realmente importante para ti. Canaliza esta información para dar guía a esa brújula interior que te indica donde están las respuestas. La buena vida habita en nosotros, en nadie más.

Recuerda que lo único que puedes transformar es a ti mismo, y eso puede cambiarlo todo. Para conocer un poco más de mi mundo y explorar los diferentes temas que comparto contigo, te invito a suscribirte a nuestra comunidad de YouTube en https://www.youtube.com/ponchodeandatv y para conocer más sobre mi proyecto “La escuela de la vida” visita www.escueladelavida.net