Antes pensaba que la humildad era bajar la cabeza y no tener deseos en la vida, conformase con lo que hay y ser algo así como la versión espiritual de la abnegación. La humildad es: no ponerse ni por encima ni por debajo de nadie, reconocer que todos estamos luchando nuestras propias guerras internas y lo hacemos lo mejor que podemos, con lo que tenemos.

¿Cómo reconoces a una persona que no es humilde? Observa el trato que le da a las personas que considera por debajo, normalmente se comportan de manera déspota o grosera y sin mucha amabilidad. Y cuando se topan con personas que consideran superiores se ven inseguros o se derraman en cumplidos, podríamos decir que la gente falsa es tres rayitas más amable cuando le conviene.

También hay personas que, cuando se topan con alguien a quien consideran por encima de ellos, intentan exigir que se desborden por ellos, es algo así como que esa persona tiene la obligación de ayudarlos por el simple hecho de estar más fregado que ellos y, ante la negativa, los tachan de soberbios. No entienden que nadie tiene la obligación de vivir para otro

Cómo tratas a las personas que te rodean

Por otro lado hay personas que se sienten por arriba de ti, y cuando ven que no agachas la cabeza ante sus aires de superioridad te ponen el pie en la yugular y lo interpretan como la peor de las ofensas; no entienden que aunque tengan dinero o puestos de poder eso no los hace mejores que los demás.

A quién más le conviene mantenerse en estado de humildad es a nosotros mismos, porque si te pones por arriba de quien puedes, cuando te pongas por abajo, que es algo que va a suceder sí o sí, los tiranos se encargarán de cobrarte los malos tratos que hayan tenido con las personas, te darán una cucharadita de tu propio chocolate.

Pero la verdadera grandeza y la verdadera humildad están en sobreponerse a eso, entender que cualquier persona en una posición mejor o peor que la tuya no deja de ser eso: una persona, por lo tanto debes actuar en consecuencia, no creerte más delante de quien está por debajo ni creerte menos delante de quien está por arriba, una vez que esto entra en tu mente, se producirá un cambio en tu vida interesante, pues el trato que darás a cada persona será igual; el que está por debajo se sentirá dignificado y quien está arriba verá que eres alguien a quien no se puede humillar, de este modo, independientemente de la posición de las personas que te rodean, te verán y te tratarán con respeto, respeto verdadero.